Podando margaritas

Hoy finalmente pode las margaritas, han crecido de una forma increíble, nadie diría que eran unas pequeñas e inofensivas florecitas. Se ven tan lindas grandes como floreros gigantes, pero así se vean muy lindas hay que cortar las flores. Por debajo las ramas se pudren y se empiezan a morir, hay ramas que no logro ver que se han muerto hace mucho tiempo; por eso es necesario podar hay que sacar a la luz lo que no quisiera que se vea, mientas podo las margaritas me podo a mi misma; me pregunto que hay por debajo que no quiero que se vea, lo que se ve es tan bonito, seguramente no faltará quien opine que si se ve bonito para que se poda, es cuando entra mi necesidad de aprobación y duda de la decisión de hacer esta cortes indiscretos.  Podar es un riesgo, puede que la planta se muera, puede que no florezca nuevamente, entonces tendré que escuchar una de las frases a las que le tengo más miedo: “Te lo dije”. Sin embargo he decidido podar, ya veré los resultados, he sacado a la luz varios aspectos de mi vida que quisiera no ver, he preguntado a voz en cuello si tengo excusa para algunas cosas o hasta donde mis intensiones al actuar no son precisamente buenas.  He tratado de consolarme yo misma y perdonar malas podadas que tiempo atrás dejaron que se pudriera y se secara parte de los fundamentos que debían liderar mi vida.  Podar no me gusta, quito las flores muertas pero también tengo que cortar algunos botones lindos que crecen al lado, debo escoger, o me quedo con lo bonito o voy más profundo y me llevo las pocas cosas que tal vez si debería mostrar.  Te invito a podar de vez en cuando, hace bien al alma, baja el peso y los tallos ya no se doblan cargando lo que no deberían. Podar libera a la margarita de tener que parecer perfecta y en lo profundo recibirá nuevamente la luz del sol.

6. Sólo sigue tu corazón

Sea lo que sea que hagas, no sigas ciegamente a tu corazón. Pocas cosas son tan fácilmente engañadas como nuestros corazones. Las personas que “simplemente siguen sus corazones” terminan en muchas situaciones malas.  No debemos seguir nuestros corazones; nosotros deberíamos guiarlos.  Para eso se utilizan la razón y la voluntad, si sólo siguiéramos nuestro corazón no desarrollaríamos disciplina y compasión, dos de las cualidades que nos hacen mejores personas en favor nuestro y de otros.  Eso no significa perder el sentido de la aventura con tu pareja; significa que tu aventura va acorde a un objetivo mayor a tu instinto de auto-complacencia, va en pro de enriquecer la relación de ambos y protege en lugar de arriesgar el corazón de los que te rodean.

5. No tengan cuentas separadas

Es posible que una pareja solo tenga una cuenta corriente, es práctico. Una pareja debe gastar menos de lo que gana, ahorrar para la jubilación y tener la casa ordenada en términos financieros. Cómo se logren estas cosas no es muy importante.  Si las  cuentas separadas permiten una mejor toma de decisiones, tengan cuentas separadas. La única advertencia: asegúrese de que ambas cuentas sean transparentes y ninguno de los dos use su propia cuenta para ocultar gastos o ingresos de los ojos de su pareja. Las finanzas son una gran fuente de estrés si no se manejan correctamente e inclusive haciéndolo, si alguna vez has perdido tu empleo sabes a que nos referimos.  Entre más claros estemos mejor, las finanzas son una responsabilidad compartida en el hogar, sin importar quien aporta y cuanto, los ingresos construyen gran parte de la vida que compartimos.

Re anudar nuestro camino

Si la vida es un desafío, una aventura o una excursión a un mundo de posibilidades, la vida en un matrimonio es eso multiplicado por dos.

La pareja es un todo de dos mundos diferentes. Estamos llenos de preguntas (Cómo para rotar los textos)

¿Cómo estar cerca si somos tan diferentes?

¿Por qué no nos podemos entender?

¿Porqué cambia todo tanto una vez das el si en el altar?

¿Qué pasa cuando llegan los hijos?

¿Que pasa cuando los hijos se van?

La familia se forma basada en la pareja, de ahí la importancia social, emocional, cultural, espiritual y psicológica.

Todas las buenas metas que soñamos cómo pareja son posibles, pueden faltar herramientas para aclarar el panorama que nos proyecte hacia una mejor experiencia juntos.

Despejemos juntos ese panorama.